Noticias de verano en Dinamarca

Dinamarca, como todos los países, sufre una anemia de noticias en verano que lleva al país a un estado de ansiedad y avidez por discutir de lo que sea. Como en tantos otros sitios, los avatares del clima, los destinos vacacionales o estudios científicos creativos rellenan las páginas huérfanas de todos los periódicos.

De esta forma, he podido leer que los nacidos en mi país de adopción tienen la costumbre de veranear todos a la vez en julio e irse a los mismos sitios. El 64% de los daneses optan por veranear fuera de Dinamarca, el 20% lo hacen en España. Es decir, 1,12 millones de daneses pasan el verano en nuestras costas. Al parecer todos (el 90%) se concentran en 5 localidades de Andalucía y 4 islas de Canarias. Te vas a la playa porque estas harto de tu jefe y te lo encuentras en Málaga… están locos estos Romanos.

A la vez, he podido saber que los daneses son la población europea que peor se protege de los rayos solares. Según un estudio del Ministerio de Sanidad danés, el comportamiento de estos seres tan blanquitos llega al absurdo tal de que los 6 días que pasan de media en tierras españolas (o en Italia y Francia, sus otros dos destinos fetiche), el danés medio recibe aproximadamente el 67% de toda la radiación solar que es saludable durante un año entero. A esta gente alguien les debería decir que la crema solar es importante. Ahora me explico porque A1 ha pasado de ser el inmigrante marrón de ricitos en su escuela al niño blanquecino bajito al que sus padres le han negado su derecho a convertirse en un pequeño cangrejito.

Otro estudio de notable importancia, que justifica el pago de elevados impuestos para sostener las universidades danesas, especialmente el Institut for Psykologi, es el que pude leer ayer; bañarse en el Mar Báltico desnudo ha demostrado contribuir al bienestar psicológico de las personas. Según los sesudos føsker y sus amables becarios predoctorales en la København Universitet, existe certidumbre estadística significativa acerca de que aquel individuo que se desnuda en las playas acepta mejor su cuerpo y se muestra más proclive a ser flexible consigo mismo lo cual redunda en personas más felices y satisfechas. Lo que no estoy seguro es si las personas más felices son las que se desnudan o las que pasan por el paseo marítimo y el grado de certidumbre estadística encontrada para la vertiente voyeur de este fenómeno…

noticia

Entre este marasmo de intelectualidad, la noticia que más sorpresa me ha producido ha sido un artículo de una política danesa del partido de centro-derecha Venstre, Inger Støjberg – una especie de Esperanza Aguirre joven y guapa – en el que reflexiona sobre la conveniencia de cambiar las leyes de inmigración del país para adecuarlas a los cada vez más inconvenientes flujos migratorios. Al parecer, esta buena señora se preocupa de la creciente proporción de inmigrantes pobres, fundamentalmente musulmanes, cuya integración resulta tan difícil, por no decir imposible, que prefiere que mejor no vengan.esperanza_danesa

En concreto, esta brillante política afirma que “debería existir una diferencia en como Dinamarca acoge a un ciudadano norteamericano cristiano o sueco en comparación con un musulmán somalí o paquistaní”.

Y se queda tan ancha.

Desde mi punto de vista, como multi-inmigrante que soy y habiendo además dado clases de español a inmigrantes subsaharianos en España en situaciones muy distintas a la que yo disfruto actualmente, es muy importante exigir a cualquiera que viva en un lugar que respete las normas, cultura y forma de vivir del lugar al que se ha mudado. Es beneficioso para ambas partes. Aprender el idioma, tratar de mezclarse en lo posible con la gente que te rodea, interesarte por el lugar que te acoge y, por supuesto, conservar lo que te hace diferente y no agrede a los demás es la única fórmula de éxito. Estoy a favor de acoger los valores y normas del lugar en el que estoy, todo esto que quede por delante.

Sin embargo, el enfoque de muchos daneses, entre los que se encentra la señora Støjberg y algún que otro amigo en su partido amigo, el Dansk Folkeparti, no solamente es inmoral sino además inviable.

Para empezar, me recuerda a la película Minority Report en la que la gente era detenida antes de cometer crímenes al contar con unos mutantes que podían predecirlos (el uso de población mutante sería una buena sugerencia para la señora Støjberg). Como ser musulmán y pobre hace muy probable que seas un vecino incómodo y un delincuente común pues nada, te quedas en la calle. Si eres blanco, americano, vas a misa y sólo te dedicas a hacer trading a escala planetaria con materias primas y crear una hambruna en Bolivia que eleva la mortalidad infantil un 27% fruto de tu influencia en el precio del cereal, Tillykke! Bienvenido a Dinamarca!

Además de estas minucias morales que siempre estorban, me preocupa la aplicación práctica de las tesis de Inger Støjberg. Tengo claro de su propuesta que cualquiera que venga con chilaba y barba muy negra lo mandamos de vuelta a su casa. Sin embargo, que hacemos si en el aeropuerto se nos presenta un ciudadano de la República Popular China? Si bien su comportamiento religioso parece ser moderado la orientación postcomunista de su Gobierno puede que no sea lo más adecuado para nuestra sociedad capitalista neoliberal… En algunos casos la línea es aún más difusa. Los inmigrantes de Singapur o de Japón son bienvenidos, es una pena que la morfología de sus ojos sea tan particular. En fin, son gente rara como la que más pero parecen pacíficos y suelen tener pasta… Les damos visado.

Que decir de aquel señor italiano algo mayor ya, dueño de un conglomerado de empresas audiovisuales que emiten calidad en varios países de la Unión Europea, con propiedades inmobiliarias en las que se organizan grandes fiestas donde las inmigrantes magrebíes, incluso menores de edad, si son bienvenidas. A gente de esa excelente catadura moral le damos la bienvenida en Dinamarca sin preguntar.

Y nosotros los españoles lo tenemos fácil. Un señor navarro, deportista, guapo, casado con la hermana del rey, con carrera y master. Emprendedor, gran trabajador. Que piensa en su familia poniendo hasta el último euro de su honrado trabajo en una humilde hipoteca. A ese le darían la nacionalidad sin pensar.

La pobreza intelectual de esta propuesta es tal que no puedo explicarme como hay alguien que apoya estas tesis.

Las normas han de ser igual para todos. Pueden ser estrictas en los objetivos de integración, como ya lo es el hecho de que para obtener la residencia permanente tengas que haber residido 5 años en el país, haber demostrado un escrupuloso respeto a la Ley danesa (sin faltas o delitos, excluidos algunos casos de infracciones de tráfico), no tener deuda alguna con la Administración Tributaria danesa, no haber recibido más de 3 años subsidios del Estado, haber aprobado un examen de danés y contar con un trabajo a tiempo total. Vamos, ser un buen ciudadano y no ser una carga para el resto de daneses.

Sin embargo, vivo con sorpresa que muchos apoyen esta forma de pensar.

Y me pregunto, como se den cuenta que A1 sigue cenando a las 20:00 y lleva dos semanas durmiéndose a las 22:00… lo mismo me meten en el saco de los malos…

Hasta la próxima entrada.

Anuncios

2 Respuestas a “Noticias de verano en Dinamarca

  1. ¡Muy bueno! Pero, hombre, ya va siendo hora de corregir esos nefastos hábitos de A1…! Abrazos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s